CREATIVIDAD.

Hay que dar salida a la capacidad humana. La creatividad está ahogada debajo de tanto sistema de pensamiento «adecuado» y limitamos lo que parece secundario, todo lo que tiene que ver con la imaginación o la inspiración.
Ponerse en contacto con el talento natural hace que la vida se vuelva fácil porque la motivación se vuelve motor. La sociedad necesita personas creativas y capaces de pensar por sí mismas, personas que atiendan sus propios retos con lluvia de ideas, por muy descabelladas que en principio puedan parecer.
¿Qué necesitamos? Menos perfección imperfecta y más humanidad. 
La creatividad es algo que añoramos porque tiene esencia humana, es consustancial y sin medida, pero que dejamos abandonada y sin atender. Necesitamos ese espacio sin juicio y sin corrección en el que aceptamos lo que sale de nosotros y lo llevamos a la experiencia. Aprender a ver lo que ocurre dentro, desde el sentimiento y la intuición. 
Abandonar la alarma, la limitación, la repetición y el miedo para abrazar la curiosidad divertida de los niños porque el aprendizaje es curiosidad, es apertura y no esa sensación de rechazo a cualquier idea que sea diferente a lo normal. 

Crear nuevas ideas y encontrar soluciones distintas para los obstáculos de siempre. 
Este es el acceso directo al saber.

Creando desde el amor.


PAREJA Y AUTOESTIMA.

El camino para aprender a amar y permitir a otro su grandeza, permitir tener alas propias, permitir encontrar las alturas más elevadas y poder tomar responsabilidad cada uno de sí mismo.
Para ello hay que observar los propios miedos: Si yo hago esto…¿le gustará o no?. Hay que encontrar la propia seguridad interna y permitir que lo mismo haga el otro.
El amor verdadero tiene la valentía de mantenerse por sí solo, no se alimenta de la renuncia de la otra persona. La codependencia no es amor, es algo diferente; es algo que nos reprime y nos ahoga. Cuando nuestro autocuidado desaparece por sacrificio hacia el otro,¿qué sucede con esa relación?, se transforma en rencor y esto aleja el amor, dando paso al resentimiento.
Pero si las dos personas crecen y desarrollan su potencial, entonces el amor florece en dos individuos amándose a sí mismos, independientes y volando juntos.
Crecer, sin depender.

DAR VALOR.

«Educamos por lo que somos»
El coach transpersonal comienza por su propia reeducación en primera instancia para dirigirse a niños, jóvenes, padres, docentes, abuelos…educadores. Es desde el contacto con la propia maestría interior que se puede resolver y apoyar gran variedad de procesos vitales.
Todos podemos ser educadores si atendemos a la globalidad de la persona. Si entendemos educar como aportar algo al desarrollo de la personalidad integral de aquel que está ante nosotros, sea quien sea, desde la aceptación. Podemos ser educadores al mismo tiempo que vecinos, amigos, cuñados, raperos, clientes, pacientes, amantes, doctores, mecánicos, coristas, trabajadores del metal, del alambre o seres humanos. 
Educador e instructor son dos categorías que pueden darse en una misma persona. El instructor enseña contenidos y habilidades, la dirección es desde fuera y hacia el exterior. Desde dentro y hacia dentro es lo que propone el educador,  que complementa perfectamente al anterior como la pieza necesaria para que funcione una bisagra. 
Se puede saber diferenciar entre monocotiledóneas y dicotiledóneas, situar a Moldavia en un mapa, hacer integrales, logaritmos o  derivadas, tener seis licenciaturas y ocho masters, hablar perfectamente latín o arameo y saber de literatura egipcia. ¿Esto es éxito o valor?
El «conócete a ti mismo» que proponía Sócrates significa formar a la persona para vivir en paz consigo misma, colaborando así en el bienestar social. Es ir más allá de la programación educativa, de los criterios de evaluación y de los objetivos curriculares porque una vida de valor se basa en aprender a relacionarnos con las propias emociones y con lo que sentimos para poder hacerlo con los demás. Estimándonos, sintiéndonos merecedores y valorándonos para dar valor a la satisfacción y así fluir con la vida. 
Una vida con valor, una vida con sentido. 

Aprendizaje sutil, desde el amor.

PROGRESO.

Todo lo que propone el coaching es bonito y hace sentirse bien pero puedo enfrentarme a un: “Todo esto parece estupendo pero hay que encarar la realidad”.


Es cierto que hay una realidad social y que no va a cambiar instantáneamente por que se piense tres veces en positivo. Se necesita aceptación, tiempo, espacio y confiar en el proceso. Pero hay que empezar a moverse para hacer posible lo aparentemente imposible…..

Todo es viable. ¡Solamente se necesita tiempo!.
La receta para conseguir CUALQUIER cosa en la vida:

– Querer. Querer con pasión. Querer cambiar, querer realizar un proyecto, querer nuevas relaciones, querer vivir, querer…Querer, con un propósito.

– Saber hacerlo. Tener los conocimientos, las herramientas porque si no sabes hacer no puedes avanzar. Así que de la manera que sea me lleno de ese saber: me informo, pregunto, me formo…

– Actuar. Pasar a la acción con todo nuestro cuerpo y nuestra razón. A pesar del miedo y dejando aparcados al “¿Y sí?” y al “Es que…”Actuar con un plan, sabiendo hacia donde vamos, con la ayuda de la pasión que es la que anima a seguir adelante si recaemos.

Si alineamos los conocimientos, la pasión del corazón y la acción, podremos conseguir cualquier cosa añadiéndole paciencia. Así es, progresando una pequeña cuota cada día, se llega a grandes resultados.

¡¡100% conseguido!!


CREENCIAS LIMITANTES.


Percibimos la realidad a través de nuestros filtros personales. A partir de lo que vemos, oímos y experimentamos se forman nuestras opiniones, que al repetirse dan lugar a creencias y éstas pasan a ser nuestras certezas sobre la vida. Estas convicciones nos guían sin que seamos conscientes de ello.

Algunos ejemplos:
Las cosas siempre me salen mal.
Eso no lo puedo conseguir.
¡Hoy va ser un día terrible!
No sirvo para nada.
No le caigo bien a la gente.
Es difícil conseguir dinero.
Trabajar es una tortura.
Mi vida no me gusta.
Eso es demasiado caro para mí.
Soy tont@, soy torpe.
Todo lo malo me toca a mí.
Tengo mala suerte.
Nunca llego a tiempo.
No soporto que me critiquen.
A mi edad ¿qué voy a hacer ya?
¡Qué van a pensar de mí!
Es lógico que siempre me sienta mal.
No puedo fiarme de la gente.
No existen personas que valgan la pena.
Yo soy así y no puedo cambiar.
Siempre estoy preocupad@.
¡Yo no me lo puedo permitir!
Siempre estoy ansios@.
Para qué habré nacido. ¡La vida es terrible!
Tengo muchos defectos.
Los problemas me persiguen.
Lo bueno dura poco.
Yo olvido pero no perdono.
Me odio, no me soporto.
¡Me las van a pagar!
No merezco que nadie me quiera.
Mi familia no me gusta.
Seguro que me pongo enfermo.
No quiero vivir así.
Si cambio seguro que no me quieren.
¿Te reconoces en alguna?
Las creencias limitantes son pensamientos.
Los pensamientos se pueden cambiar.
Si cambias tus pensamientos…¡Cambia tu vida!
Desde el amor.

LAS EMOCIONES NOS HABLAN. INTELIGENCIA EMOCIONAL.

Tenemos que escuchar a nuestras emociones porque nos comunican algo.
Podemos gestionarlas; hay gente que se pasa la vida evitándolas y otr@s que no les hacen caso.
Sentir es la Vida y la Vida es Sentir.La inteligencia emocional es vivir la emoción y aprender de su comunicación.
Las emociones que nos hacen sentir bien son EMOCIONES DE PODER. Las emociones que nos hacen sentir mal, son SEÑALES QUE NOS INVITAN AL CAMBIO.
Hay que vivir con apertura emocional: intentar que nos den el mensaje que nos tienen que dar porque las emociones no son malas ni buenas, sino lo que hacemos con ellas; evitar así que la tristeza se convierta en depresión, el nerviosismo en ansiedad y el sentimiento de culpa en angustia.
Aristóteles dijo: «Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo.»
¿Qué dicen tus enfados?